La clasificación de los estilos de los bonsáis es una forma de categorizar los árboles según su forma y silueta, que a menudo reflejan las condiciones naturales en las que han vivido e influyen en su crecimiento. Esta clasificación no impone reglas rígidas, sino que es una guía que ayuda a los bonsaistas y aficionados a apreciar la belleza y la diversidad de los bonsáis. Así, estos estilos son uno de los elementos estéticos de los bonsáis.
Por otra parte, la clasificación se ha desarrollado a lo largo de los años, observando e imitando las formas de los árboles en la naturaleza, así como incorporando la creatividad personal de cada artista y su visión.
Nótese que los estilos de los bonsáis no son excluyentes, de modo que algunos árboles combinan elementos de varios estilos o exhiben variaciones dentro de un mismo estilo. El propósito de esta clasificación es ayudar a los bonsaistas y aficionados a comprender los principios del diseño de bonsáis y a crear composiciones estéticamente bellas y armoniosas.
En otro orden de cosas, la clasificación de los estilos se introdujo en la práctica del bonsái paulatinamente a medida que el arte del bonsái pasó de China a Japón y, más tarde, a otras partes del mundo. Algunas fuentes sugieren que la primera formalización de la clasificación de los estilos tuvo lugar en Japón en el siglo XVII, mientras que otras apuntan a que su desarrollo es posterior, en los siglos XIX o XX.
Este artículo proporciona una guía rápida sobre los estilos. En varios de los libros que recomendé para aprender a hacer bonsái, se desarrolla de forma pragmática cómo aplicar estos estilos a nuestros árboles.
Estilos de árboles con un solo tronco
Los estilos de bonsái de un solo tronco se basan en la orientación y forma del tronco, así como en la colocación de las ramas y las raíces. Cada estilo tiene sus propias características y requerimientos, y refleja las condiciones medioambientales que han afectado a los árboles durante su crecimiento.
Vertical formal
Uno de los estilos más frecuentes y clásicos de los bonsáis. Representa un árbol que crece recto y alto, con un tronco vertical y ramas simétricas.
El tronco debe ser más ancho en la base, y más estrecho en el ápice, y no debe ni curvarse ni doblarse.
La primera rama debe estar a una cuarta parte o una tercera parte de la altura total del árbol, y debe crecer en dirección opuesta al tronco.
Además, las ramas deben distribuirse uniformemente, y alternarse entre los lados del tronco, excepto el frente, formando la silueta de un triángulo.
Asimismo, las ramas más bajas deben ser las más largas y gruesas, mientras que las más altas deben ser las más cortas y finas.
En cuanto al ápice, se forma con una sola rama que continua la línea del tronco.
El estilo vertical formal es adecuado para árboles caducos con ramificación fina, como arces, olmos, hayas o carpes.
Con este estilo, damos una impresión natural y equilibrada de un árbol maduro que crece en un espacio abierto con mucha luz del sol.

Vertical informal
Método para darle forma a un bonsái que se parece a un árbol natural que ha vivido expuesto al viento y a otros factores ambientales.
En el estilo vertical informal, el tronco del árbol tiene algunas curvas suaves y se estrecha en la parte superior, formando una curva suave en forma de S.
Las ramas se distribuyen asimétricamente a lo largo del tronco, y deben extenderse desde la parte externa de las curvas del tronco, no desde el interior.
La parte superior de la copa ha de alinearse con la base del tronco y estar frente al espectador.
Este estilo se puede usar con muchas especies, incluídos pinos, arces, juníperos y coníferas.
El vertical informal es uno de los estilos más utilizados. Permite dar una apariencia elegante y grácil al árbol.

Escoba
Tipo de bonsái que imita la forma de un árbol caduco con un tronco recto y vertical, y al que le salen las ramas uniformemente en todas direcciones. Las ramas son finas y densas, y forman una copa redondeada de follaje que asemeja un abanico o un paraguas.
El tronco no debe ser mayor que el tercio inferior del árbol, mientras que la copa debe ocupar los dos tercios superiores.
Este estilo es adecuado para especies con hojas pequeñas y ramitas flexibles, como olmos, arces o zelkovas.
El estilo escoba es uno de los más elegantes y refinados, y requiere un pinzado y alambrado cuidadoso para mantener la simetría y el equilibrio.

Madera a la deriva
Estilo que expresa de forma enérgica y dramatica la fuerza de la naturaleza. Representa a un árbol que ha sobrevivido a condiciones muy severas, como enfermedad, daños físicos, clima extremo o envejecimiento, y ha perdido gran parte de la corteza en el tronco.
El tronco desnudo, a menudo con jins y sharis, contrasta con las ramas vivas y el follaje, que se conectan mediante una tira fina de corteza viva.
En este estilo hay que equilibrar escrupulosamente la madera muerta y las venas vivas. También debemos elegir con atención la especie de árbol, ya que no todos son aptos para este estilo. Se pueden usar, por ejemplo, pinos, juníperos, píceas y olivos.
Con este estilo, podemos evocar un sentimiento muy fuerte de historia y resistencia en el espectador.

Cascada
Estilo que le proporciona al árbol una forma dramática y elegante que imita la figura que ofrecen los árboles que crecen en barrancos, acantilados y laderas escarpadas. El tronco del bonsái se dobla hacia abajo, extendiéndose más allá del borde de la maceta, y las ramas crecen horizontalmente, o ligeramente hacia arriba. En este estilo, el ápice se encuentra por debajo de la base de la maceta.
El estilo cascada representa la resistencia y perseverancia de los árboles que soportan condiciones duras, como la nieve, el viento o desprendimientos.
Los bonsáis en este estilo necesitan un alambrado minucioso, así como pinzado y plantado para conseguir una apariencia equilibrada y armoniosa.

Semi-cascada
Estilo clásico y popular que imita la forma natural de árboles que crecen en barrancos, acantilados o cerca de fuentes de agua.
El tronco de los árboles con este estilo crece verticalmente durante una distancia corta, y después se inclina sobre el lateral de la maceta, aunque no llega a alcanzar su base. Así, en el estimo semi-cascada, el ápice se encuentra por encima o al mismo nivel que la base de la maceta.
El estilo semi-cascada es similar al cascada pero no tan extremo y más fácil de mantener.
Respecto a las ramas y el follaje, siguen la dirección del tronco, creando una composición armoniosa y equilibrada.
El estilo semi-cascada require una maceta profunda y pesada para mantener el peso del árbol y que no se caiga. Además, los árboles se deben plantar cerca del centro de la maceta para mayor estabilidad.
Se puede usar este estilo con varias especies de árboles, pero entre los más adecuados están los juníperos, los cerezos de flor, sauces y algunas variedades de ficus.

Estilo libre o literati
Estilo que refleja el espíritu artístico de los estudiosos chinos, que practicaban pintura, poesía y caligrafía.
El estilo bunjin es tan libre que parece violar todos los principios de la forma del bonsái. Por ejemplo, en este estilo una rama podría cruzar el tronco si el artista considera que el resultado final le permite expresarse mejor y ser más realista. Así, este estilo resulta indefinido: no tiene formas específicas y resulta difícil de describir. Sin embargo, su conformación es simple y muy expresiva.
La característica más obvia de este estilo son las formas producidas por la edad avanzada y las condiciones climáticas. A menudo, los bonsáis en estilo bunjin tiene un tronco largo, esbelto y retorcido, con pocas ramas y follaje. El tronco puede tener madera muerta o raíces expuestas para mostrar el esfuerzo por sobrevivir y el envejecimiento del árbol. Las ramas, suelen estar bastante altas y posicionadas de forma asimétrica.
El estilo libre busca representar una imagen simple y elegante que evoque la sensación de tranquilidad y belleza natural.
Se suele utilizar este estilo con coníferas, como pinos, juníperos y píceas, aunque también se puede aplicar a árboles caducos, como hayas y ficus.

Enraizado en roca
Ishizuke o ishizuki
Estilo particularmente difícil. Requiere hacer crecer un árbol sobre una roca, de forma que las raíces la abracen, e incluso que las raíces penetren por las grietas de la roca. Así, parece que el árbol se aferra a esta para sobrevivir.
La piedra contrasta con el follaje y proporciona una sensación de drama y realismo a la composición.
Para crear un bonsái con este estilo, hace falta elegir el árbol cuidadosamente y hacer que se adapte a la forma y textura de la piedra. Por otra parte, la roca debe ser suficientemente estable y porosa para permitir que las raíces penetren y absorban el agua y los nutrientes.
El enraizado en roca implica que el bonsaista tenga habilidad, paciencia y creatividad. No obstante, el resultado puede ser una muestra asombrosa de armonía entre la naturaleza y la intervención humana.

Abrazado a roca
Utilizamos el estilo abrazado a roca para crear una imagen realista e impactante de un árbol viviendo en terreno rocoso. En este estilo, las raíces del árbol abrazan una piedra en la base del tronco, siguiendo su contorno y sus grietas hasta alcanzar la tierra. La piedra es una parte integral de la composición y debe ser lo suficientemente grande como para equilibrar el árbol y mostrar sus esfuerzos por sobrevivir. Las raíces deben sujetar firmemente la roca, sin que se crucen ni dejen huecos, y engrosarse con el tiempo para mostrar el envejecimiento.
Los bonsáis en estilo abrazado a roca necesitan una atención mayor a las raíces, tierra y riego porque son más vulnerables a secarse que bonsáis en otros estilos.
Este estilo se usa con distintas especies de árboles, como arces, pinos, hayas, azaleas, cipreses hinoki, manzanos o granados.
Conseguir un bonsái con este estilo lleva tiempo y requiere paciencia, dado que las raíces deben crecer y adaptarse a la forma de la piedra. El resultado es una representación realista e imponente de la resistencia y la belleza de la naturaleza ya que los árboles tienen que esforzarse para encontrar agua y nutrientes entre las fisuras de las rocas.

Barrido por el viento
Barrido por el viento es un estilo dramático y expresivo. Muestra el efecto de vientos fuertes sobre un árbol. O bien representa un árbol siendo azotado por el viento, o bien el resultado sobre el árbol de muchos años de vivir en un entorno muy ventoso.
El tronco suele estar inclinado en un ángulo de 60º a 80º, y la mayoría de las ramas crecen en un lado, opuesta a la dirección del viento.
El folllaje es escaso y alargado, dando la sensación de movimiento y tensión.
Las raíces están bien desarrolladas en el lado hacia el que el árbol se inclina para proporcionar estabilidad y equilibrio.
Azotado por el viento es un estilo que se puede aplicar a diferentes especies de árbol, pero es más creíble con árboles perennes que tienen agujas u hojas pequeñas, como juníperos, pinos o aligustres.
Este estilo no es fácil de conseguir porque require un pinzado y alambrado minucioso, así como dar una forma que proporcione una apariencia armoniosa y realista.

Inclinado
Este estilo se inspira en la forma natural que adoptan los árboles que crecen bajo la influencia del viento, la luz o la gravedad. De este modo, el tronco se inclina hacia un lado en un ángulo de entre 60º y 80º sobre el suelo, dando la impresión de dinamismo y elegancia.
Las raíces del lado de la inclinación son más gruesas y visibles que las del lado contrario. Así, soportan el peso y equilibran el árbol.
La primera rama suele crecer en el lado opuesto de la inclinación, mientras que el resto de las ramas alternan entre los lados izquierdo y derecho.
En cuanto al tronco, puede ser recto o ligeramente curvo, pero, en cualquier caso, debe estrecharse de la base al ápice.
Este estilo se puede aplicar a muchas especies de bonsái, pero es particularmente adecuado para árboles de hoja caduca con ramificación fina.

Tronco nudoso o torcido
Estilo muy distintivo y expresivo que muestra la resiliencia y la adaptabilidad de los árboles. Se caracteriza por un tronco que tiene una curva pronunciada en S, que hace que el bonsái dé una sensación de movimiento drástico y tensión. Las ramas se disponen de tal forma que subrayan la curva en S del tronco y proporcionan una forma sugestiva y equilibrada.
Este estilo se suele utilizar con juníperos debido a que estos árboles tienen gran capacidad para brotar y porque pueden desarrollar elementos de madera muerta que añaden atractivo al conjunto. Así, con este estilo se representa el tronco de un junípero que se ha curvado por la exposición prolongada al viento y otras condiciones climáticas en un barranco, acantilado, precipicio o ladera rocosa.

Raíces expuestas
Con este estilo conseguimos mostrar el sistema radicular de un árbol de forma única y elegante. Simula el fenómeno natural de erosión del suelo que acaba exponiendo las raíces, lo que da la impresión de que se trata de un árbol viejo y resistente.
En este estilo, las raíces se pueden extender hasta dos tercios de la altura total del bonsái, y deben disponerse de forma armoniosa y equilibrada, evitando cruzar las raíces o retorcerlas.
Podemos aplicar el estilo de raíces expuestas a muchas especies de árboles, tanto caducos como coníferas. No obstante, requiere paciencia y habilidad exponer las raíces y mantenerlas. Aún así, el esfuerzo merece la pena porque el resultado es un bonsái deslumbrante que atrae la atención sobre la belleza y la complejidad de la naturaleza.

Estilo llorón
Este estilo presenta un árbol con ramas que cuelgan, con frecuencia con el aspecto de un sauce.
A veces el tronco del árbol crece inclinado y sobresale por el borde de la maceta, mientras que las ramas caen hacia el suelo.
Algunos robles y olmos pueden usarse para hacer bonsáis de estilo llorón o semillorón.
Tengase en cuenta que la glicina no se considera llorona porque cuelgan las flores en lugar de las ramas.

Estilo pulpo
El estilo pulpo es único y difícil de llevar a cabo. El nombre proviene de la palabra japonesa para pulpo, «tako«, y de la palabra para hacer, «zukuri«. En este estilo, el bonsái tiene una exageración de ramas y tronco, y está desarreglado como un pulpo. El tronco es grueso y largo; las ramas finas se retuercen en distintas direcciones. A menudo, las ramas carecen de hojas, excepto por las puntas, que pueden pequeñas masas de follaje o flores.
Para obtener el estilo pulpo, hay que llevar a cabo un pinzado y alambrado concienzudos para conseguir la forma y el equilibrio deseados. También se necesitan paciencia y experiencia porque las ramas son frágiles y fáciles de romper.
El estilo pulpo es inusual pero, cuando se encuentra, es admirado por los aficionados al bonsái por su originalidad y creatividad.

Tronco partido o vaciado
Técnica con la se se hace un hueco o grieta en el tronco del bonsái, de modo que parezca que ha sido alcanzado por un rayo o que forma parte de su deterioro natural.
Con este estilo se mejora la apariencia de envejecimiento y carácter de un bonsái.
Se puede usar tanto en árboles caducos como perennes.
Para crear un bonsái en estilo sabamiki, hay que pelar la corteza en una parte del tronco. Después, tallamos la madera para hacer un hueco con una gubia o un cuchillo, dejando algo de tejido vivo intacto para transportar la savia. La profundidad y anchura de la cavidad debe variar a lo largo del tronco hasta crear una estrechamiento con aspecto natural. Más tarde, aplicaremos líquido de jin o un protector de madera al agua para prevenir que la madera se pudra o la dañen los insectos.

Tronco retorcido
Este estilo muestra un tronco con una o varias espirales o giros. Imita la apariencia natural de árboles que se han visto expuestos a fuertes vientos u otros factores medioambientales que han hecho que el tronco se doble y retuerza.
Se puede usar el estilo de tronco retorcido con varias especies, como granados, ciruelos, juníperos o pinos.
La corteza debe complementar la forma retorcida del tronco, y debe haber pocas ramas que estén equilibradas.
Este estilo es laborioso. Requiere un alambrado y pinzado meticulosos para conseguir el efecto deseado.

Múltiples troncos, una sola raíz
Los estilos basados en múltiples troncos que comparten el sistema radicular es un conjunto de técnicas que permiten crear un bosquecillo o arboleda con una apariencia dinámica y natural. El número de troncos puede ser 2 (sokan), 3 (sankan), 5 (gokan), 7 (nanakan), 9 (kyukan), etc. El doble tronco es el único estilo que se considera individualmente, y es el único caso en el que se usa un número par de troncos. En el resto de los casos, se añade el número (que debe ser impar) a uno u otro estilo, como por ejemplo estilo balsa de siete troncos o ikadabuki nanakan.
Troncos múltiples
Bonsái en el que tres o más brotes forman troncos, todos desde la misma raíz. No se pueden separar los troncos, a diferencia de un grupo de plantado, y todos ellos forman una única copa de follaje.
Cada tronco debe tener una altura y grosor distintos del resto. El tronco más grueso y alto es el que forma el ápice.
El equivalente en la naturaleza a los bonsáis de este estilo son:
- Grupo de árboles que ha nacido de la misma semilla.
- Chupones que han nacido de las raíces de un árbol más viejo.
- Varias semillas que han germinado en el mismo lugar y tan cerca unas de otras que los plantanes se han unido en un solo tronco.
Se puede usar este estilo con árboles caducos y perennes, especialmente con aquellos que dan flores o frutas llamativas.

Crecimiento sobre tocón
Este estilo es similar al kabudachi (troncos múltiples), pero en este caso los diversos brotes surgen de un tocón común, como si «crecieran del caparazón de una tortuga». En el korabuki se resalta la forma y textura de la base de raíces en lugar de las ramas.
El crecimiento sobre tocón se inspira en el aumento natural que se produce en las raíces de algunas especies de ficus, que acaban formando una base protuberante que soporta varios troncos.
En el estilo korabuki, el número de troncos siempre es impar y nunca se cruzan los unos con los otros. Generalmente, los troncos son delgados y rectos, con follaje escaso en las copas.

Balsa o tronco tumbado
Este estilo se usa para representar un árbol que ha caído por el viento, la erosión o una riada, y, con el tiempo, el tronco queda enterrado en el suelo y las ramas crecen individualmente como troncos, formando un dosel arbóreo unificado.
El ikadabuki se puede hacer con troncos rectos o sinuosos, dependiendo de la especie y del efecto que queremos conseguir.
Este estilo no es común, y requiere paciencia y habilidad. Es algo más fácil de realizar con árboles caducos porque enraizan mejor a partir del cambium expuesto, como el Pseudocydonia sinensis, el haya o el manzano. Se pueden usar coníferas, como juníperos, tejos o píceas, pero requieren más tiempo y cuidados.
Un bonsái ikadabuki impacta por su sesación de edad y resiliencia, al sobrevivir a desastres naturales y prosperar durante largo tiempo.

Raíz serpenteante
El netsuranari se diferencia del ikadabuki en que la fuente de los troncos verticales es una raíz superficial larga en la que han crecido retoños, y del yose-ue en que todos los troncos están unidos por una misma raíz.
Un netsuranari consiste en un árbol primario con múltiples tallos, cada uno de los cuales ha surgido de un punto distinto de las raíces y se ha convertido en un árbol.
Este estilo emula un fenómeno natural que ocurre cuando un árbol se inclina por un lado debido a la erosión o a otra causa natural.
Es un desafío hacer un netsuranari porque requieren un equilibrio entre técnica y diseño.
Sólo unas pocas especies de árboles crecen como netsuranari. Los más habituales son Acer palmatum var. yamamomiji, Pinus parviflora, Juniperus rigida y Cryptomeria japonica.

Doble tronco
El tronco doble muestra dos troncos que comparten las raíces. Los troncos deben separarse justo por encima del nebari, o surgir como un solo tronco del suelo y dividirse en dos unos pocos centímetros más arriba. La unión entre los troncos debe ser en forma de V marcada, evitando la redondez de la U. Uno de los troncos es el dominante, más alto y grueso que el otro, y ambos deben verse claramente desde el frente. El tronco menor no puede superar los dos tercios de altura del tronco mayor. La copa está compuesta por la contribución de los dos troncos, igual que ocurre en la naturaleza. La ramificación de los dos troncos debe extenderse en todas direcciones, sin que las ramas se crucen o superpongan.
Los troncos dobles proporcionan una sensación de equilibrio y armonía, así como de una composición dinámica.
Cualquier especie de árbol es adecuada para este estilo. Los ejemplos más comunes son arces, pinos, olivos, juníperos, manzanos y falso membrillero (Pseudocydonia sinensis)

Múltiples troncos independientes
Bosque
El bosque es técnicamente un estilo de plantación en grupo, donde múltiples bonsáis, cada uno con su propio estilo y forma, se plantan en una misma maceta. Los árboles se colocan de forma que parezcan un bosque natural, en el que las distancias, alturas y grosores de los troncos varían.
Se pueden plantar en bosque diferentes tipos de árboles, como pinos, arces o azaleas, pero todos los árboles deben ser de la misma especie para mantener la armonía.
El número de árboles del bosque debe ser impar, a menos que haya más de 15 árboles, en cuyo caso no es tan importante.

Paisaje
Plantación de grupo con árboles sobre un contenedor que refleja la esencia y la belleza de un espacio natural (montaña, isla, valle, etc.), realizada exclusivamente con materiales naturales, tales como rocas, plantas y musgo.

Paisaje con objetos artificiales
Bonkei significa “paisaje sobre una bandeja”. Es la representación de un paisaje con miniaturas. Además de la plantación de árboles, en el bonkei hay materiales secos, como piedras, cartón piedra o cemento, junto con arena. Se colocan en una bandeja poco profunda, en la que se representan ríos, casas, puentes, etc.
Un bonkei contiene elementos artificiales en contraste con el saikei.

Referencias
Bonsai Empire. (s.f.). Estilos de Bonsái. Bonsai Empire. Fecha de consulta: 17 de enero de 2026. Disponible en https://www.bonsaiempire.es/origen/estilos-bonsais
Bonsai Society of Greater Cincinnati. (s.f.). Bonsai Tree Style Guide. Bonsai Society of Greater Cincinnati. Fecha de consulta: 17 de enero de 2026. Disponible en https://www.cincinnatibonsai.org/bonsai-tree-style-guide
Garge, S. (11 de octubre de 2024). Bonkei. Alchetron. Fecha de consulta: 17 de enero de 2026. Disponible en https://alchetron.com/Bonkei
Naka, J. Y. (autor), Bataller Piera, G. (traductor del alemán), Villanueva Hernández, J. L. (revisión). (2006). Técnicas del bonsái. Editorial Omega. (Trabajo original publicado en 1973 en inglés).

